Desirée
Desirée estaba preparando el baño. Ésta iba a ser una noche muy especial y quería que todo fuese perfecto. Había puesto en el hilo musical el disco que escuchaba mientras lo hizo por primera vez con él. El aseo estaba perfumado con incienso y sólo estaba alumbrado por la titilante luz de las velas. La bañera estaba llenándose con agua caliente y el vaho empezaba a condensarse en el espejo. Estaba muy emocionada con la idea de esta noche. Empezó a dibujar un corazón sobre el vaho con su dedo. Sonrío al sorprenderse haciéndolo, con su cara figurando en el centro del corazón.
"¡Mírate, qué tonta! Si pareces una niña adolescente"-pensó.
Fue a su habitación y cogió la primera rosa que él le regaló, ¡cuantos recuerdos! Ya estaba seca por el tiempo pero ella siempre la había guardado. La dejó suavemente sobre la repisa de la bañera, que seguía llenándose, y metió un dedo para comprobar la temperatura del agua.
"Ya casi está"
Vertió sobre la bañera unas cuantas sales de baño, cogió la rosa entre sus manos y, con suma delicadeza, comenzó a deshojarla arrojando sobre el baño de sales los pétalos. Se quitó la bata que llevaba y se introdujo lentamente en la bañera, reclino su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.
Después de unos minutos de relax escuchando esas tiernas baladas cogió el teléfono y le llamó.
"Roberto, ¿eres tú?"
"Sí, ¿quién llama? ¿¡Desirée!? ¿Eres tú?"
"Sí, mi amor. No he podido soportar todos estos años sin ti. Te veía con ella y sentía que moría por dentro y ya por fin he decidido poner fin a esta soledad. Siempre te he amado, Roberto; y esta noche voy a poner fin a mi vida porque nunca podré dejar de hacerlo. Te amo. Adiós"
"¡¡NOOOO!! ¡¡ESPE.."
Había colgado. Roberto no podía creer lo que estaba pasando. Últimamente no dejaba de pensar en ella, nunca había podido dejar de hacerlo, pero ahora con más intensidad aún. Él ya había rehecho su vida, pero cada noche llegaba la visión de Desirée a sus sueños para atormentarle. Y justo ahora que sabía que ella tampoco podía dejar de pensar en él, el destino venía a separarlos irremisiblemente.
Sin pensarlo dos veces salió corriendo de su casa. Por suerte ella vivía en un chalet a las afueras, a unos minutos en coche de donde el vivía. Montó veloz en el coche y condujo tan deprisa como le permitió el motor. En tan sólo unos minutos estaba en la puerta de su casa. Saltó la verja que separaba el exterior del jardín y corrió hacia la puerta principal. Intentó abrirla en vano y sin pensarlo dos veces corrió hacia la parte de atrás. Allí había un patio y una puerta ligera que con unos cuantos golpes cedería.
Se plantó ante la puerta y de una embestida, con una fuerza que sólo puede venir de la desesperación, la derribó. Dentro de la casa estaba sonando una canción, él la recordó al instante.
"Qué feliz era entonces,
no había pena, no había dolor..."
Toda la casa estaba a oscuras, corrió por toda la parte baja sin encontrarla y subió entonces al piso de arriba, donde estaban las habitaciones. También reinaba la oscuridad pero bajo la puerta del aseo se veía la trémula luz de las velas. La abrió y sintió la fragancia del incienso que tantas noches habían compartido. Con lágrimas en los ojos miró a la bañera y encontró a su amada con un brazo colgando por fuera. Su cuerpo brillaba resplandeciente con algunos pétalos adheridos a su pierna que sobresalía por la rodilla y su cara con una palidez mayor a la ya habitual en ella. Había una gruesa marca oblicua en la muñeca que veía y una espina de rosa manchada de sangre en la repisa de la bañera.
Él hincó su rodilla en el suelo y la sujetó delicadamente por su fino cuello. Ella no podía casi hablar y con un hilo de voz alcanzó a decir:
"Siempre te he esperado"
Él, llorando, puso suavemente un dedo en sus labios y dijo:
"Y yo a ti, mi amor. Y yo a ti"
Y dicho esto la besó. Justo al separar sus labios notó como se relajaban todos los músculos del cuerpo de Desirée, señal inequívoca de su muerte. La miró a la cara y vio una tenue sonrisa de felicidad. Apoyó muy lentamente la cabeza de su amada en la bañera para que el agua no borrase esa sonrisa y se levantó. Quedó mirándose por un instante al espejo y vio a un hombre destrozado. Su cara llena de lágrimas estaba enmarcada por el corazón que Desirée había dibujado.
Entonces brotó una expresión de determinación en su cara y automáticamente y casi sin pensarlo comenzó a desnudarse. Dejó la ropa a un lado y metió un dedo en la bañera.
"Aún está caliente el baño"
Cogió con ternura el cuerpo de Desirée y se metió en la bañera, dejando el cuerpo de ella sobre el suyo. Cogió la espina ensangrentada y dijo:
"Siempre has sido la primera en hacerlo todo"
Con un lento movimiento comenzó a abrir un surco en su muñeca. Notó como la dura espina iba abriendo sus venas una a una y sintió como descendía el calor de la sangre por su antebrazo. Abrazó entonces el cuerpo inerte de su amor y cerró los ojos mientras terminaba de sonar la canción:
"... me esperarías por siempre?..."
(Si te ha gustado el final y/o te has sentido identificado con alguno de los personajes, POR FAVOR NO LEAS EL EPÍLOGO.
Mentes enfermas.... sigan leyendo)
Epílogo
Roberto permanecía abrazado a Desirée mientras lo poco que le quedaba de vida emanaba hacia el exterior de su cuerpo en un lento fluir. Y murió... Sus músculos se relajaron y sus brazos dejaron de ejercer presión sobre el cuerpo de Desirée.
Desirée se levantó y salió de la bañera. Fue corriendo hacia el espejo y se miró mientras reía nerviosamente, como un deportista que gana la carrera en el último segundo. Estaba eufórica. Comenzó a moverse enérgicamente apretando las mandíbulas en una sonrisa que no podía contener mientras el cuerpo inerte de Roberto yacía en la bañera teñida de rojo. La vacía mirada que había en su rostro quedaba eclipsada por una turbante mueca de bienestar.
"¡Ha sido genial! ¡¡Mucho mejor de lo que había llegado a imaginar!!
Únicamente necesitó encontrar una prótesis lo suficientemente realista para simular la herida en el brazo y un tinte que pudiese pasar por sangre. El escenario que montó venía tan sólo de conocer cómo era Roberto.
"Qué excitante ha sido... ¡Se ha quitado la vida por mí! Y ese abrazo tan tierno, ¡jamás lo habría imaginado!"
Pletórica aún por su hazaña, Desirée recogió la bata y la metió en una bolsa. Se vistió con su mejor vestido y se fue al hotel en el que había reservado una habitación esa misma tarde. De camino arrojó la bolsa con la bata a un contenedor. Por la mañana volvería a su casa. El tinte ya estaría completamente diluído con la sangre y había pruebas de que Roberto había roto la puerta para entrar. Incluso tenía preparada ya la declaración que haría a la policía:
"Estaba obsesionado conmigo. Nunca dejó de llamarme, incluso a veces tenía la sensación de que me vigilaba. Quizás por eso sabía cuándo iba a estar la casa vacía y eligió ese momento para entrar y suicidarse. Dios mío, pobre Roberto..."
Entró al hotel y pidió las llaves de su habitación.
"¿Le ha gustado la ópera, señorita?"- preguntó el recepcionista
"Oh, un final increíble. Un amante desesperado que se arroja a la muerte"
"Ya no se escriben dramas como los de antes, ¿verdad?"
"No sabe cuan equivocado está..."
Y Desirée caminó coquetamente hasta su habitación con una sonrisa de satisfacción en la cara, sintiendo aún en su cuerpo el calor de Roberto mientras moría y la fuerza con que la abrazaba. Entró a su habitación, se desnudó, se sirvió una copa de vino y se recostó en la cama. Encendió una vela, apagó las luces y comenzó a acariciarse pensando en su excitante baño.
"¡Desde luego había sido una noche especial!"
"¡Mírate, qué tonta! Si pareces una niña adolescente"-pensó.
Fue a su habitación y cogió la primera rosa que él le regaló, ¡cuantos recuerdos! Ya estaba seca por el tiempo pero ella siempre la había guardado. La dejó suavemente sobre la repisa de la bañera, que seguía llenándose, y metió un dedo para comprobar la temperatura del agua.
"Ya casi está"
Vertió sobre la bañera unas cuantas sales de baño, cogió la rosa entre sus manos y, con suma delicadeza, comenzó a deshojarla arrojando sobre el baño de sales los pétalos. Se quitó la bata que llevaba y se introdujo lentamente en la bañera, reclino su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.
Después de unos minutos de relax escuchando esas tiernas baladas cogió el teléfono y le llamó.
"Roberto, ¿eres tú?"
"Sí, ¿quién llama? ¿¡Desirée!? ¿Eres tú?"
"Sí, mi amor. No he podido soportar todos estos años sin ti. Te veía con ella y sentía que moría por dentro y ya por fin he decidido poner fin a esta soledad. Siempre te he amado, Roberto; y esta noche voy a poner fin a mi vida porque nunca podré dejar de hacerlo. Te amo. Adiós"
"¡¡NOOOO!! ¡¡ESPE.."
Había colgado. Roberto no podía creer lo que estaba pasando. Últimamente no dejaba de pensar en ella, nunca había podido dejar de hacerlo, pero ahora con más intensidad aún. Él ya había rehecho su vida, pero cada noche llegaba la visión de Desirée a sus sueños para atormentarle. Y justo ahora que sabía que ella tampoco podía dejar de pensar en él, el destino venía a separarlos irremisiblemente.
Sin pensarlo dos veces salió corriendo de su casa. Por suerte ella vivía en un chalet a las afueras, a unos minutos en coche de donde el vivía. Montó veloz en el coche y condujo tan deprisa como le permitió el motor. En tan sólo unos minutos estaba en la puerta de su casa. Saltó la verja que separaba el exterior del jardín y corrió hacia la puerta principal. Intentó abrirla en vano y sin pensarlo dos veces corrió hacia la parte de atrás. Allí había un patio y una puerta ligera que con unos cuantos golpes cedería.
Se plantó ante la puerta y de una embestida, con una fuerza que sólo puede venir de la desesperación, la derribó. Dentro de la casa estaba sonando una canción, él la recordó al instante.
"Qué feliz era entonces,
no había pena, no había dolor..."
Toda la casa estaba a oscuras, corrió por toda la parte baja sin encontrarla y subió entonces al piso de arriba, donde estaban las habitaciones. También reinaba la oscuridad pero bajo la puerta del aseo se veía la trémula luz de las velas. La abrió y sintió la fragancia del incienso que tantas noches habían compartido. Con lágrimas en los ojos miró a la bañera y encontró a su amada con un brazo colgando por fuera. Su cuerpo brillaba resplandeciente con algunos pétalos adheridos a su pierna que sobresalía por la rodilla y su cara con una palidez mayor a la ya habitual en ella. Había una gruesa marca oblicua en la muñeca que veía y una espina de rosa manchada de sangre en la repisa de la bañera.
Él hincó su rodilla en el suelo y la sujetó delicadamente por su fino cuello. Ella no podía casi hablar y con un hilo de voz alcanzó a decir:
"Siempre te he esperado"
Él, llorando, puso suavemente un dedo en sus labios y dijo:
"Y yo a ti, mi amor. Y yo a ti"
Y dicho esto la besó. Justo al separar sus labios notó como se relajaban todos los músculos del cuerpo de Desirée, señal inequívoca de su muerte. La miró a la cara y vio una tenue sonrisa de felicidad. Apoyó muy lentamente la cabeza de su amada en la bañera para que el agua no borrase esa sonrisa y se levantó. Quedó mirándose por un instante al espejo y vio a un hombre destrozado. Su cara llena de lágrimas estaba enmarcada por el corazón que Desirée había dibujado.
Entonces brotó una expresión de determinación en su cara y automáticamente y casi sin pensarlo comenzó a desnudarse. Dejó la ropa a un lado y metió un dedo en la bañera.
"Aún está caliente el baño"
Cogió con ternura el cuerpo de Desirée y se metió en la bañera, dejando el cuerpo de ella sobre el suyo. Cogió la espina ensangrentada y dijo:
"Siempre has sido la primera en hacerlo todo"
Con un lento movimiento comenzó a abrir un surco en su muñeca. Notó como la dura espina iba abriendo sus venas una a una y sintió como descendía el calor de la sangre por su antebrazo. Abrazó entonces el cuerpo inerte de su amor y cerró los ojos mientras terminaba de sonar la canción:
"... me esperarías por siempre?..."
(Si te ha gustado el final y/o te has sentido identificado con alguno de los personajes, POR FAVOR NO LEAS EL EPÍLOGO.
Mentes enfermas.... sigan leyendo)
Epílogo
Roberto permanecía abrazado a Desirée mientras lo poco que le quedaba de vida emanaba hacia el exterior de su cuerpo en un lento fluir. Y murió... Sus músculos se relajaron y sus brazos dejaron de ejercer presión sobre el cuerpo de Desirée.
Desirée se levantó y salió de la bañera. Fue corriendo hacia el espejo y se miró mientras reía nerviosamente, como un deportista que gana la carrera en el último segundo. Estaba eufórica. Comenzó a moverse enérgicamente apretando las mandíbulas en una sonrisa que no podía contener mientras el cuerpo inerte de Roberto yacía en la bañera teñida de rojo. La vacía mirada que había en su rostro quedaba eclipsada por una turbante mueca de bienestar.
"¡Ha sido genial! ¡¡Mucho mejor de lo que había llegado a imaginar!!
Únicamente necesitó encontrar una prótesis lo suficientemente realista para simular la herida en el brazo y un tinte que pudiese pasar por sangre. El escenario que montó venía tan sólo de conocer cómo era Roberto.
"Qué excitante ha sido... ¡Se ha quitado la vida por mí! Y ese abrazo tan tierno, ¡jamás lo habría imaginado!"
Pletórica aún por su hazaña, Desirée recogió la bata y la metió en una bolsa. Se vistió con su mejor vestido y se fue al hotel en el que había reservado una habitación esa misma tarde. De camino arrojó la bolsa con la bata a un contenedor. Por la mañana volvería a su casa. El tinte ya estaría completamente diluído con la sangre y había pruebas de que Roberto había roto la puerta para entrar. Incluso tenía preparada ya la declaración que haría a la policía:
"Estaba obsesionado conmigo. Nunca dejó de llamarme, incluso a veces tenía la sensación de que me vigilaba. Quizás por eso sabía cuándo iba a estar la casa vacía y eligió ese momento para entrar y suicidarse. Dios mío, pobre Roberto..."
Entró al hotel y pidió las llaves de su habitación.
"¿Le ha gustado la ópera, señorita?"- preguntó el recepcionista
"Oh, un final increíble. Un amante desesperado que se arroja a la muerte"
"Ya no se escriben dramas como los de antes, ¿verdad?"
"No sabe cuan equivocado está..."
Y Desirée caminó coquetamente hasta su habitación con una sonrisa de satisfacción en la cara, sintiendo aún en su cuerpo el calor de Roberto mientras moría y la fuerza con que la abrazaba. Entró a su habitación, se desnudó, se sirvió una copa de vino y se recostó en la cama. Encendió una vela, apagó las luces y comenzó a acariciarse pensando en su excitante baño.
"¡Desde luego había sido una noche especial!"
Comentarios
Increiblemente gráfico, como si lo estuviera viendo en una pantalla,
maldito chico multidisciplinar...
Un abrazo.
En serio, me ha gustado, me ha hecho llorar y el final alternativo me ha puesto de mala leche.
muak
Un besazo
La segunda parte ya es algo mas a lo Hitchcock, pero me quedo con la primera... conmovedora y con transfondo. Otra genialidad tuya, cada día me sorprendes mas ;)
Me encantas tus historias, asi que sigue escribiendo. 1 besazo! Eva.
Y con respecto a que si es un final sexista o no... si el malo hubiera sido el hombre... acaso no lo habria sido igualmente? ademas... no está hablando de mujeres en general, ni esta intentando retratar la psique femenina como dice juanmar, es simplemente el retrato de una psicopata, o como la querais llamar, y... sinceramente, el epílogo, para mi gusto, no tiene desperdicio...
eso si ra... eres un psicopata tb (como yo)....
Fdo: La Novia de Hannibal Lecter
Sigue así toltuguita.
PD: ¿Por hay tías que se empeñan en tomárselo todo como un ataque machista? ...Mira que me irrita ese feminismo de todo a cien.
Un abrazo a todos y espero seguir escribiendo pronto para vosotros
1- romanticismo no, estupidez...
Ella esta muerta inutil, hace siglos ke no sabes nada de ella, rehaces tu vida y no se te okurre otra kosa ke suicidarte porke esa noxe tas tonto, en fin xD
2- Roberto es tonto, llamando a la policia llegarian antes ke el, a no ser ke fuesen vecinos... en kuyo kaso sabria de ella kon mas asiduedad, aun asi la poli deberia haberla llamado.
3- TOMALE EL PULSO GILIPOIAS ANTES DE MATARTE xDDDD
4- A ella le hubiese pillado la poli... el CSI hubiese deskubierto el tinte por no decir la de sustancias ke podrian haber xD
5- Ningun vecino sale a ver ke pasa kuando tiran la puerta??? en mi piso tas ke toses sin ke la vieha salga a mirar xDDDD
6- un korazon?? dibuja un puto korazon y piensa ke es una kinceañera?? ahi enkuentro inkoherencia klara... ninguna kinceañera planea su suicidio kon korazoncitos ni en su final alternativo una muerte... digo io xDDD de iwal manera... el korazon no estaria kuando llega Roberto xD
7- Se me habia olvidado decir ke la kohartada de ella no es wena... a la hora de la muerte nadie la habia visto en ningun lugar, por muxo ke diga ke ha ido a la opera xD
Conclusión: Roberto en ambos kasos es un pardillo, y ella en el mejor de los kasos una niña kaprichosa. Pero weno ahi no te kritiko porke refleja la mayoria de kasos reales xDDDDD
Ke konste ke te kritiko por kedar bien kontigo ke me dijiste ke tal xDDDD por lo demas me mola, aunke paso de hacerte la pelota i eso xDDD
1. El romanticismo implica elevar los sentimientos por encima de la razón, de modo que no busques lógica en si ha rehecho su vida y luego se suicida. Una persona que ama de esa forma nunca deja de hacerlo.
2. El llega antes que la poli porque nunca he visto un coche de policía conducir a 200 por mucha prisa que lleven.
3. Está completamente enamorado e inmerso en la situación, no va a actuar de forma racional sino impulsiva (ya lo he dicho antes).
4. Ella lleva años preparándolo y sabe que con esas sales de baño ese tinte no va a dejar rastros visibles. (¿Si hay venenos que tienen esa capacidad, por qué no te crees que un tinte la puede tener?)
5. Ningún vecino sale porque como he dicho antes vive en un chalet en las afueras. Entre als distancias y la valla del jardín el sonido se amortigua mucho.
6. Ella es psicópata. Se siente como una niña ilusionada haciendo dibujitos pensando en su amor. Eso no quita que le ponga destrozar el corazón que late por ella. repito, es una psicópata.
7. No necesita coartada porque no hay señal de violencia en la muerte. Él se ha suicidado solito. Le harán una autopsia para ver si iba puesto y poco más.
Y eso, gracias por tu crítica y decirme las cosas que resultan menos creíbles. Tomo nota para la próxima ;)
Cuando lo he leído, parecía estar alli, en la escena del crimen.
Yo lo encuentro bastante realista, esas cosas pasan, desafortunadamente, y no creo q sea algo machista, como habéis dicho.
Espero volver a leer algo mas.
Un saludo.
aunq yo no soy la persona mas indicada para hacer una critica literaria.
le preguntaré a concha a ver q le parece a ella.
jiji
Mamen y Zapata: muchas gracias por haberlo leído y haberme dado vuestra opinión. Me alegro de que te guste y siento la falta de profundidad, respectivamente. En verdad el objetivo del relato no era ser profundo, era mostrar los puntos de vista de cada personaje, que el lector reaccionase ante ellos y después que sacase una conclusión con el final.
Raúl: No hablo de cortarte las venas por amor, a lo que me refería es a tener la máxima confianza en la persona a la que amas y no pensar en que te está engañando. Lamentablemente la gente que actúa así suele llevarse una puñalada, pero quienes ven correspondida esa
fe son los que más intensamente disfrutan su relación.
Destiny: Para cuando haga un relato policial sin duda me asesoraré contigo.... Pero para una historia romántico-oscura mejor no meter tantos detalles policiales, para mi gusto. Yo entiendo un relato literario como enmarcado en un mundo a parte. Si es de espíritu romántico, está en un mundo donde no existe el CSI. Si escribo de magia, por ejemplo, no me vas a decir que físicamente es imposible crear un dragón de la nada. Pues no busques detalles de investigación policial en este relato :P
espero veas esto como una critica constructiva, hay escritos que dicen, otros que no, pero a mi personalmente, no me dice absolutamente nada.
Deberias plantearte si de verdad esta es tu forma de escribir.
Weeno.. pa pronto.! Sto sta chido así.. no le sobra ni Falta nada y al ke no le gustee.. ke vaia y.... Busk otraz kosas ke leer... Jojojojojo.
Saludins Nergal....
Saludos!
muy buenaa! =)